En estos días estaba viendo un reporte donde el comisionado de la NBA está buscando nuevas estrategias ya que ESPN y TNT han tenido una baja en audiencia de un 22%. Mientras observaba eso recordaba que hace aproximadamente 12 años, cuando el comisionado era David Stern, él cambió las reglas de defensas en lo que es el “hand check” para promover que hubiera mayor ofensiva en la NBA. En la NBA los juegos promediaban entre 85 a 90 puntos por juego. Buscando que hubieran más puntos (más capacidad ofensiva), él cambió las reglas a beneficio de los fans. Lo curioso es que cada jugador cobra porque existe un fan. Si no existieran fans, los jugadores no pueden cobrar.
Cada deporte se crea por una pasión donde a alguien le gustaba jugar aunque no le pagaran. En el camino comienza la gente a disfrutar el ver a otras personas. Llega un punto donde la razón principal se pierde porque le prometieron un dinero a ese jugador. Ahora el jugador depende de que ese fan llegue al juego. Si el fan no llega al juego, el jugador no cobra. Por lo tanto, el fan tiene el poder y la capacidad de amenazar al jugador. Si no ve lo que le gusta no va, por lo tanto el jugador no cobra. El jugador entonces deja de actuar con pasión e integridad por miedo a perder el fan que le exige al jugador lo que quiere ver.
Habiendo dicho esto, me preocupa que la iglesia se convierta en un negocio donde queramos darle al que llega lo que quiere y lo veamos como un fan. Donde la persona que llega a nuestra iglesia diga “me gusta que sea a este ritmo”, “me gusta que se haga esto”, “me gusta que se haga lo otro”, y nosotros por miedo a perder la ofrenda, el diezmo o la asistencia de una persona le demos a la gente lo que ellos piden y olvidemos lo que realmente es la pasión, la entrega, el evangelio, el reino, lo que enseña la palabra. Esto me recordaba cuando los discípulos le decían al Maestro que la gente se estaba yendo y Jesús les contestó: “¿Y tú, te quieres ir con ellos?”
Tenemos que cuidarnos de no actuar como los comisionados de la NBA, que por miedo a que el rating baje, ahora están buscando estrategias para que los fans no se vayan y así puedan pagarle a las estrellas de la NBA. Jugadores que no juegan porque les gusta el deporte, sino porque están cobrando. Hoy en día nuestros grupos de adoración están cobrando, nuestros músicos están cobrando para darle algo a la gente que le guste. Al final le damos todo menos la esencia, entrega y pasión. Me asusta que la iglesia tenga fans en lugar de verdaderos discípulos, jugadores en lugar de verdaderos ministros entregados al evangelio.
Pastor, ministro, líder, oveja que me lees…volvamos a ser lo que Cristo quería que fuéramos: hijos, discípulos, mártires dispuestos a darlo todo por el evangelio de Cristo. Al final del día no le vamos a dar a la gente lo que quiere, sino lo que necesita…a Cristo. Cristo no necesita ser aplaudido, no necesita ratings. Cristo fue, es y siempre será.
Reflexiones de un joven pastor…
#xionellfortyministries
