Entender el trabajo pastoral es uno que muchos creen saber pero
pocos comprender. En los últimos dos meses he tenido muchos diálogos
inesperados con pastores que renuncian, que me llaman con un grito de auxilio,
que me dicen que no pueden mas, y mil cosas que sencillamente me duele, y
mucho. Hoy no escribo como pastor, hoy escribo como oveja que fui y que siempre
seré.
Perdóname pastor por olvidar que eres humano y que te cansas,
perdóname por creer que eres un súper humano cuando eres tan frágil como yo.
Perdóname pastor por olvidar darte gracias ya que estaba tan acostumbrado a
pedirte y exigirte, que olvide lo mas importante, que es darte gracias. Perdóname
pastor porque no sabia que como mismo yo peco una y otra vez y Dios me perdona,
olvidé que tu también pecas y muchas veces fui yo el que hice de tu pecado un
escándalo y no lo trate como si fuera mi pecado. Perdóname pastor porque
predicabas todos los domingos con amor y pasión, pasabas horas orando y leyendo
la palabra para darme lo mejor y no te hacia caso, pero venia otro predicador y
sí lo escuchaba y lo honraba. Perdóname pastor por unirme a otros hablar mal de
ti, por desobedecerte, por tratarte mal. Perdóname porque siempre estabas para
mi cuando te llamaba, pero yo no lo estaba. Perdóname porque prefería hacer lo
que yo quería en vez de caminar en obediencia, perdón por decirte te amo cada
domingo en la puerta y luego hablar a tus espaldas. Perdón por olvidar que lo
único que querías para mi era lo mejor y lo olvide. Perdón porque me molestaba
ver que cometieras errores, como si no tuvieras derecho a faltar también. Perdón
por escuchar a todos menos la voz correcta que me puso Dios aquí en la tierra,
la tuya. Perdón por desahogarme con todos menos contigo. Perdón por no entender
que eres el primero en llegar a la iglesia, el último en irte, que tienes
familia y aun así estas para nosotros, que quieres vacaciones, pero estas para
nosotros, que te sientes cansado pero aún así sigues. Perdóname porque hablaba
de todos menos de mi pastor, porque me tiraba fotos con todos y decía lo
importante que eran esas personas en mi vida, y tal vez ninguno estuvo en mi
momento mas difícil, pero no me tiraba foto con usted para que no pensaran que
yo era “lambe ojos”, pero tirármela con alguien que conocía hace dos semanas es
reconocer su amistad. Perdón porque nunca supe gritar el valor de usted en mi
vida y lo mucho que hizo, hace y sé que seguirá haciendo. Una vez mas perdóname pastor.
Las casas de los pastores son de cristal, todos pueden fallar,
pero ellos no pueden porque se entera el mundo y ya son los peores. Su trabajo
es 24 horas al día, no duermen ni tienen vida y la mayoría sufre de ansiedad y
estrés. El 97% los traicionan, los acusan falsamente, y muchas veces por las
personas que dicen amarlos. El 50% terminan en divorcios, 75% tienen depresión,
7,000 iglesias cierran al año, 1,500 pastores renuncian por la carga, el 80% no
tiene un amigo de confianza y el 90% trabaja de 75 a 80 horas a la semana.
No olvides amar y honrar al que vela por ti, y si tienes que pedir
perdón como yo, hazlo.
Perdóname pastor, y sobretodo, ¡GRACIAS!
Desafortunadamente es real, como pastor lo digo. Que Dios nos ayude.
ResponderBorrarseguimos orando por ti .. y tu ministerio recuerda tienes que pasar el desierto, solo asi estaras en victoria sierva te esperamos con los brazos abierto eres nuestra hija dtbm...
ResponderBorrargracias por ese comentario, solo Dios conoce nuestro corazon, y aun con problemas damos lo mejor cada dia....perdon a las ovejas por que quiza piensan que somos super seres humanos y se esquivocan, somos simples mortales como todos. Dios les bendiga
ResponderBorrarMuy buen mensaje.
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